Buscar
  • Psicóloga Mariana Gangas

AMOR QUE SANA

Actualizado: ene 24


Siempre se habla del amor…y en estas líneas quiero referirme al amor, como proceso que se vive en la terapia. Muchos estudios han demostrado que una persona que se siente amada y reconocida, goza de una mejor actitud psicológica y salud física, por tanto, según mi opinión, el enfoque más importante de la terapia consiste en enseñar a las personas a sentir y expresar amor.

Para sanar, requerí del amor incondicional de quienes acompañaron mi proceso y siento una profundad gratitud por aquellas personas que han sido parte de mi vida… ¿por qué? …Porque el amor es lo más significativo en la vida humana.

Independiente de tus creencias respecto a quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos, el amor nos constituye como seres humanos y depende sólo de nuestro libre albedrío y de nuestra posibilidad de elegir, amarnos a nosotros mismos y de ahí generar la semilla que nos permita amar a otros. Cuando usamos nuestra libertad y elegimos amar, el amor se hace enormemente significativo, ya que procede de nuestra esencia más profunda, fuente de toda libertad.

Dada mi experiencia, creo que el amor es la principal herramienta que subyace a cualquier técnica o modelo teórico en psicoterapia. Son las palabras, los abrazos y la aceptación incondicional de alguien hacia nosotros, las que van creando nuevos circuitos que hacen que llegue el momento en que decimos: “ahora me veo” , “ sé que nunca seré perfecto, pero así todo está perfecto”….Las personas descubren entonces que son semilla con un enorme potencial de crecimiento y expansión. Cuando se practica correctamente, lo único que hace la psicoterapia es contactar de nuevo al paciente con su modelo interior, y el individuo empieza a seguir el camino correcto otra vez. La terapia entonces, debe ayudar a los clientes a redescubrir sus propios y originales caminos de amor. En mi opinión, vivir mi mensaje también significa trabajar sobre mis propias heridas y ser vulnerable ante las personas que estoy tratando. De esta forma, mis pacientes se convierten en mi mayor recurso. Vivir nuestro propio mensaje trae también consigo apertura y humildad y el amor en la relación terapéutica se ve facilitado por la comprensión de que somos mortales. Si asimilo esta idea, aprovecho al máximo mi vida en el presente, haciendo hoy lo que más me gustaría hacer el resto de mi vida. Mi actitud es que, si me muriera hoy, mi vida habrá sido completa; me siento realizada porque he amado en plenitud…Por tanto, la sanación, como el amor, se convierte en un proceso que no tiene fin.


Mariana Gangas, Psicóloga y coach.

#tuvidatucreacion

#empiezacontigo

27 vistas